Se trata de que podáis expresaros de la forma más completa y precisa posible. Al fin y al cabo, el saldo será vuestro propio equilibrio. Pues la acumulación de aquello que no ha sido expresado del todo o con propiedad puede desembocar en la neurosis. Nuestra psique se ve afectada diariamente por múltiples novedades; y, sin embargo, nuestro modo de expresión no suele cambiar. La expresión va por detrás de la experiencia, y eso psicológicamente no puede ser bueno. Sentimientos, matices, pensamientos y percepciones que quedan sin nombre, silenciados o tergiversados por torpes aproximaciones, se sienten oprimidos dentro del individuo y pueden desembocar en una explosión o una implosión psicológicas. Para evitarlo no hay por qué convertirse en una rata de biblioteca. Basta con adquirir un diccionario y leerlo también diariamente, sin olvidar, de vez en cuando, algún libro de poesía. Pero lo primordial son los diccionarios. Hay muchos en el mercado; algunos llevan incluso una lupa incorporada. Tienen un precio razonable, pero aun los más caros (los que llevan la lupa) cuestan mucho menos que una visita al psiquiatra. Si de todas formas tenéis que acudir a su consulta, id al menos con los síntomas de adicción a los diccionarios.”

Joseph Brodsky. Del dolor y la razón.

“Discurso en el estadio”. Conferencia pronunciada en 1988, en la ceremonia de graduación de la Universidad de Míchigan, en Ann Arbor.

Traducción de Antoni Martí

Anuncios