Que no, que es un podenco.
Que te digo que es un galgo.
Sabe a podenco, seguro.
―No, a galgo.
Pero, ¿por qué estamos perdiendo el tiempo?preguntó el tábano.
Eso mismo, pienso yo contestó la pulga.
Por mí, pueden seguir discutiendo tonterías dijo la mosquita.
 
 
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